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lunes, 6 de febrero de 2012

En blanco 3: Kilico Hair Salon

Hacía ya tiempo que no dedicaba una entrada a mi sección En blanco, así que me ha parecido perfecto encajar de este modo el Kilico Hair Salon, proyectado por el Arquitecto japonés Makoto Yamaguchi. 
La peluquería está emplazada en un sótano de un edificio de Tokio, y conserva la historia de los anteriores negocios que estuvieron albergados allí. La intervención en el espacio está centrada en el revestimiento de los paramentos con simple pintura blanca, sin la preparación previa de la base en la que se limpia y se reparan grietas y fisuras, o cualquier resto del acabado anterior. 
Así mismo, se han dejado visto los forjados de hormigón, y se ha escogido un mobiliario blanco neutro poco invasor, con una luz ligera, espejos y una claraboya que permite la entrada de luz natural. La textura de la base armonizada gracias a la continuidad que aporta la pintura blanca son todo el diseño que presenta el salón, y que describe perfectamente el objeto de la intervención, donde el diseño de Kilico, es "(...) un mapa del tiempo (...)", "(...) se basa en vestigios del pasado (...)", "(...) rastros de las encarnaciones anteriores de este edificio a los que se les ha dado una nueva oportunidad de vida (...)".










Vía: dezeen Fotos: suzukikenichi

Buen comienzo de semana!!
Besitos
Clara

martes, 29 de noviembre de 2011

Adee Phelan Salon

No es ninguna novedad que me atraen los proyectos de interior que se desmarcaban de las ideas preconcebidas y buscan un camino distinto para diferenciarse del resto. 
Cuando pensamos en una peluquería, a todo el mundo se nos viene a la cabeza un estilo determinado de local, y todos muestran unas similitudes muy reconocibles. Por eso me gustó en su día el Salón Nemetz, y hoy el  Adee Phelan Salón, un salón de peluquería de caballero situado en Birmingham y diseñado por Ryan Mc Elhinney.
Todo el espacio sugiere la concepción de la peluquería como un arte, al igual que lo es la música, la pintura, la escritura etc. Para ello, toma prestado de distintos géneros elementos propios de su actividad, y los reinterpreta para adecuar su uso a las labores de peluquería. 
Las librerias de madera antigua se convierten en los puestos de peinado, los lienzos de pintura en los de corte, y los lavaderos de cabeza se sitúan en un plano elevado, como si estuvieran en un escenario. Toda la decoración está cuidada con un gusto exquisito, plagada de obras de arte. 
El contrapunto se consigue situándo a primera vista en la zona de recepción una escultura ocre de Don King Kong, al lado de la zona de espera donde encontramos unos sofás chester tapizados en el mismo tono, rompiéndo con la continuidad cromática del espacio. 
Como en las mejores películas, un perfecto golpe de efecto.










Fotos: Ryan Mc Elhinney Vía: Revisión del interior

Espero que os guste!!!
Besitos
Clara